Recibo consultas de México, Colombia, Perú, Chile y Argentina, y casi siempre empiezan con la misma duda: si el trabajo en China es distinto por vender después en Latinoamérica. La respuesta corta es que no. La larga tiene un matiz importante.
Lo que pasa en China es idéntico
Verificar que la fábrica existe y fabrica de verdad, negociar precio y plazos, gestionar muestras, controlar la producción e inspeccionar antes del embarque es exactamente el mismo trabajo tanto si la mercancía va a Valencia como si va a Manzanillo. El proveedor chino no cambia de comportamiento según el destino.
Lo que cambia empieza en el puerto
Y ahí las diferencias son grandes. México exige un agente aduanal habilitado para cualquier importación comercial y su IVA es del 16%. Colombia trabaja con agencias de aduanas y un IVA del 19%. Perú aplica un IGV del 18% más un régimen de percepción que adelanta impuesto. Cada uno tiene además sus propios registros previos y sus normas técnicas.
Guías detalladas por país
He escrito una guía específica para cada mercado, con sus trámites, impuestos y particularidades reales:
- Importar de China a México: pedimento, padrón de importadores, IGI, DTA e IVA
- Importar de China a Colombia: DIAN, agencia de aduanas, arancel e IVA del 19%
- Importar de China a Perú: SUNAT, DAM, IGV y percepción
- Importar de China a Chile: el TLC con China y el arancel 0%
- Importar de China a Argentina: autorización previa, divisas e IVA del 21%
- Importar de China a Ecuador: SENAE, dolarización e IVA del 15%
- Importar de China a Centroamérica: unión aduanera y los seis países
- Importar de China a Portugal: marco UE, IVA 23% y puertos atlánticos
El marcado CE no sirve allí
Es un error que veo con frecuencia en quien ha leído guías escritas para Europa. Las normas oficiales mexicanas, los reglamentos técnicos colombianos y las exigencias peruanas son marcos propios, distintos entre sí y distintos del europeo. Un producto perfectamente conforme para España puede necesitar otra documentación para entrar en México.
El pago tiene su propia complicación
Algunos países latinoamericanos tienen regulaciones cambiarias o de acceso a divisas que condicionan cómo y cuándo puedes pagar al exterior. Conviene hablarlo con tu banco antes de comprometer un pedido, no cuando la fábrica espera el depósito. Lo que no cambia en ningún país es la regla básica: nunca el cien por cien por adelantado y nunca a cuentas personales.
Y una opción que conviene valorar
En rutas tan largas, el envío directo desde China a tu cliente ahorra bastante más que en trayectos cortos, porque evita un tramo y un despacho intermedios. Exige tener claro quién importa en destino y qué incoterm se pacta, pero para clientes con volumen puede cambiar los números de la operación.
Todo este trabajo en origen lo realiza un agente de compras español establecido en China.