Si ya importas a España, tengo una buena noticia: importar a Portugal es mucho más parecido de lo que imaginas. Comparten el marco aduanero de la Unión Europea, así que el arancel de tu producto es exactamente el mismo. Lo que cambia son los números y los puertos.
Tu expediente técnico vale igual
Es el dato más útil para quien ya opera en España. La normativa de producto, el marcado CE, los ensayos y la declaración de conformidad son europeos, no nacionales. No hay que rehacer nada. Los ajustes reales son dos: el etiquetado en portugués y los cálculos fiscales.
Y el IVA no es igual en todo el país
Esta es la particularidad que más gente desconoce. El tipo normal es del 23% en Portugal continental, del 22% en Madeira y del 16% en Azores. Si tu operación tiene destino insular, esa diferencia es relevante y casi ninguna guía la menciona. Como en España, se calcula sobre el valor CIF más el arancel, es decir, también sobre el propio arancel.
Leixões, Lisboa o Sines
Leixões es la referencia del norte, cerca de Oporto. Lisboa tiene buena conectividad con Asia. Y Sines es un puerto de aguas profundas con gran capacidad, interesante para volumen. La decisión correcta depende de dónde esté tu almacén, porque el transporte terrestre puede anular el ahorro de un flete algo más barato, como ocurre con la elección de puerto en general.
El error específico de este mercado: el DDP de fábrica
Este merece un aviso claro. Cuando un proveedor chino te cotiza con todos los derechos pagados hasta tu puerta, suele basarse en supuestos incorrectos sobre cómo funciona la aduana portuguesa. El resultado son costes que aparecen después o mercancía retenida. El DDP puede tener sentido con un transitario competente; cotizado directamente por la fábrica es un riesgo, y enlaza con lo que explico sobre por qué el incoterm que te ofrecen no siempre te conviene.
Los pesos tienen que cuadrar
Como en cualquier aduana, la coherencia documental es lo que evita revisiones: los pesos netos y brutos del packing list deben coincidir con el documento de transporte y con la declaración. Es una comprobación que se hace en origen y que ahorra días de almacenaje.
Y el trabajo en China es el mismo
Verificar la fábrica, negociar, controlar la producción e inspeccionar antes del embarque funciona igual tanto si la mercancía va a Valencia como a Leixões. Es exactamente lo que hace un agente de compras en China, y no cambia por el destino.