La fiscalidad de una importación no es especialmente compleja, pero tiene particularidades que un asesor sin experiencia en comercio exterior puede pasar por alto.
El IVA no se deduce con la factura china
Esa factura no lleva IVA, y no debe llevarlo: el hecho imponible es la importación. Lo que sostiene la deducción es el documento aduanero que acredita la liquidación en el despacho. Es el error formal más frecuente y el más fácil de corregir.
Y muchos desconocen el diferimiento
Permite a quienes cumplen los requisitos y optan por él ingresar el IVA de importación en la autoliquidación periódica en lugar de adelantarlo en el despacho. El efecto sobre la tesorería de un importador es considerable, y merece una consulta con tu asesor.
Subvalorar no es solo un problema aduanero
Distorsiona el coste contabilizado del producto, el margen declarado y el resultado. Y el rastro bancario hace que la discrepancia entre lo declarado y lo pagado sea perfectamente detectable, como explico en el valor en aduana.
Los gastos accesorios son coste de existencias
Flete, seguro y despacho forman parte del coste de adquisición a efectos contables, no son un gasto corriente separado. Tratarlos mal distorsiona tu margen real por producto y las decisiones que tomas con él.
Exige factura formal de todo servicio
También de los prestados en origen: inspecciones, agentes y servicios locales. Sin los requisitos formales no soportan la deducción, y la mayoría de proveedores serios pueden emitirla sin dificultad si se les pide.
Y saca el EORI antes de la primera operación
No cuando la mercancía está en el puerto. Junto con la inscripción como operador intracomunitario si compras o vendes dentro de la Unión, son trámites previos que bloquean el despacho si faltan.