Un contenedor cuesta lo mismo lleno que medio vacío. Esa frase debería estar escrita en la pared de todo importador, porque el espacio desaprovechado es de los costes más invisibles y más evitables de este negocio.
Las cifras que conviene tener en la cabeza
Un contenedor de 20 pies ronda los 33 metros cúbicos teóricos y un 40 pies los 67. En la práctica se aprovecha algo menos, entre un 80 y un 90% según la forma de la carga. Y aquí está el dato que decide muchas operaciones: el 40 cuesta entre un 50 y un 70% más que el 20 pero lleva el doble, así que su coste por metro cúbico siempre es mejor.
Averigua si tu enemigo es el aire o el peso
Con muebles, textil o plásticos llenarás el espacio mucho antes que el peso, y cada centímetro cuenta. Con tornillería, cerámica o herramienta alcanzarás el límite de carga con el contenedor a medio llenar. Son dos problemas opuestos y la solución más elegante es mezclar referencias densas con otras ligeras en el mismo envío.
El error invisible: la caja máster mal dimensionada
Es el que más dinero cuesta y el que nadie ve. Unos centímetros de más en la caja de embalaje pueden impedir colocar una fila entera en el palet o en el contenedor, y hacerte perder un porcentaje considerable del espacio. Preguntar las medidas de la caja máster antes de que produzcan, y comprobar si encajan bien, es una conversación de diez minutos que puede ahorrarte un diez o quince por ciento de flete.
Pide el plan de carga y fotos del llenado
Las fábricas con experiencia exportadora preparan un esquema de estiba sin problema, y las fotografías del proceso sirven para dos cosas: comprobar que aprovecharon el espacio y tener prueba de cómo iba estibada la mercancía si después aparecen daños. Es material que conviene guardar junto al informe de inspección.
Y si no llenas, consolida
Si tu pedido se queda a medias, agrupar en un almacén de consolidación en China la compra de dos o tres fábricas cercanas convierte un contenedor mal aprovechado en uno eficiente y reparte el flete entre más mercancía. Es la misma lógica que explico al analizar cuánto cuesta traer un contenedor: el coste no baja negociando, baja llenándolo.