Hay una factura que casi todo importador recibe una vez en la vida y no olvida: la de un contenedor que se quedó parado. Son cargos que se acumulan por días, con tarifa creciente, y que pueden llegar a competir con el valor de la propia mercancía.
Tres conceptos, tres relojes distintos
El demurrage lo cobra la naviera mientras el contenedor lleno sigue dentro de la terminal. El detention también es de la naviera, pero por el tiempo que tienes su contenedor fuera antes de devolverlo vacío. Y el almacenaje lo cobra la terminal por ocupar su espacio. Un contenedor parado puede estar generando demurrage y almacenaje a la vez, que es por lo que las cifras crecen tan deprisa.
La tarifa sube por tramos, no es plana
Ese es el detalle que sorprende. Los primeros días de exceso son asumibles y a partir de cierto punto el importe diario se multiplica. Está diseñado así a propósito, para que nadie use la terminal como almacén. Por eso una demora de tres días es una molestia y una de tres semanas es un problema serio.
La causa casi nunca es logística
Es documental. Una factura que no cuadra con el packing list, una descripción insuficiente para clasificar la mercancía o un expediente de conformidad que no aparece. Y hay un caso especialmente frecuente: el producto eléctrico y con pilas, sujeto a controles previos específicos, donde un expediente incompleto retiene la carga hasta resolverlo, como explico al hablar de vigilancia de mercado y controles en frontera.
Tienes cinco semanas de barco: úsalas
Esta es la recomendación que resume todo el artículo. Mientras el contenedor navega tienes tiempo de sobra para revisar la documentación, confirmar la clasificación arancelaria con tu agente, provisionar aranceles e IVA y coordinar transporte y almacén. Quien hace ese trabajo retira el contenedor en cuanto llega. Quien empieza a mirarlo el día del aviso, paga.
Y pregunta los días libres antes de embarcar
Es una pregunta de treinta segundos que casi nadie hace al contratar. Cuántos días de demurrage y detention incluye el flete, y qué cuesta ampliarlos. Con volumen se negocian, y unos días adicionales cuestan una fracción de lo que cuesta pasarse. Es parte de la conversación que conviene tener al elegir transitario.