Es probablemente la pregunta más buscada de todo este sector, y casi siempre se responde mal: alguien da una cifra de flete y se queda tan ancho. El flete base es apenas la mitad de lo que vas a pagar. Vamos con el desglose completo.
Las cifras de flete que se manejan ahora
Un contenedor de 40 pies desde Shanghái a Valencia se mueve en 2026 entre unos 2.200 y 4.000 euros de flete base, y un 20 pies bastante por debajo. Pero aquí viene el dato que casi nadie explica y que decide muchas operaciones: el 40 cuesta entre un 50 y un 70% más que el 20 y transporta el doble de volumen, unos 67 metros cúbicos frente a 33. Por metro cúbico, el grande siempre gana.
Lo que se suma después
Recargos de combustible, tasas de manipulación en terminal en los dos extremos, gastos documentales, despacho de aduanas y transporte terrestre. En conjunto pueden sumar entre 800 y 2.500 dólares por contenedor. Si tu presupuesto solo contemplaba el flete, acabas de descubrir por qué la factura final descuadra. Conviene pedir siempre el desglose completo al elegir transitario, no solo la cifra de flete.
Y encima, aranceles e IVA
El arancel depende de la partida de tu producto y puede ir del cero a cifras de dos dígitos, con derechos antidumping añadidos en algunas categorías de origen chino. El IVA se calcula sobre el valor en aduana más el arancel, y aunque sea recuperable, sale de tu caja el día del despacho. Confirmar la clasificación con tu agente antes de embarcar evita correcciones caras, como explico al hablar de aranceles de China a España.
La palanca que más ahorra: la fecha
Las tarifas caen de forma notable entre febrero y abril, justo después del Año Nuevo Chino, y se disparan de julio a octubre cuando todo el mundo abastece para Navidad. La diferencia puede rondar el 25-40%. Si tu producto lo permite, mover la producción unas semanas es probablemente la decisión de mayor retorno por esfuerzo de todo el proceso, y encaja bien con el cronograma de la importación.
Y no olvides lo que puede pasar al llegar
El presupuesto puede estar perfecto y arruinarse en el puerto si el contenedor se queda parado por documentación incompleta. Los cargos por demurrage y almacenaje crecen por tramos y son la partida imprevista más común. Prepararlo todo mientras el barco navega es gratis; improvisarlo en destino, no.