El contenedor está en tu almacén y las ventas no llegan. Antes de liquidar con pérdida conviene saber cuál de los cuatro problemas posibles tienes.
La pregunta que ordena todo
¿Hay tráfico y no hay venta, o es que nadie ve el producto? Si lo ven y no lo compran, el problema es de precio, ficha o producto. Si no lo ve nadie, es de visibilidad, que es un problema completamente distinto y mucho más fácil de resolver.
Pregunta a quienes sí compraron
Las primeras opiniones son la información más valiosa y más barata que vas a conseguir. Si son buenas, el producto funciona y lo que falla es darlo a conocer. Si son malas, ya sabes por dónde empezar.
Empieza por lo que cuesta tiempo, no dinero
Ficha completa con dimensiones y escala, fotografías propias, títulos y palabras de búsqueda, precio en contexto. Una ficha pobre mata productos buenos, y arreglarla es gratis. Es la primera línea de actuación obligatoria antes de tocar el precio.
A veces el producto está bien y el canal no
Un artículo que no funciona en venta al consumidor puede funcionar muy bien con instaladores, talleres o empresas, donde se valora por prestaciones y no por impulso. Es la salida que más productos rescata, y conecta con pasar al canal B2B.
Y replantea para qué sirve
A veces la aplicación evidente no es la que tiene demanda. Un enfoque distinto —otro uso, otro público, otro argumento— reactiva productos que parecían muertos, y no cuesta nada probarlo.
Cuando toque liquidar, hazlo sin alargarlo
La pérdida se produjo al comprar; ahora solo se trata de recuperar capital y espacio. Y anota por qué falló, que es lo único que convierte una pérdida en formación, como planteo en liquidar stock muerto.