Este es uno de esos temas donde la mitad de lo que se lee está desactualizado, y con razón: el calendario se ha movido dos veces. Así que empiezo por lo importante, que son las fechas buenas.
1 de enero de 2027 para sociedades, 1 de julio de 2027 para autónomos
Esas son las fechas vigentes, fijadas por el Real Decreto-ley 15/2025 publicado en el BOE el 3 de diciembre de 2025. Si encuentras artículos que dicen que era obligatorio en 2026, están simplemente anticuados. Lo que no se aplazó fue la obligación de los desarrolladores de software, que debían tener sus sistemas adaptados desde julio de 2025: por eso hoy ya hay soluciones homologadas disponibles.
Qué cambia de verdad en tu factura
Cada factura genera un registro con una huella encadenada a la anterior, de modo que modificar una factura antigua rompe la cadena y se detecta. Y las facturas llevan un código QR que permite verificarlas. El objetivo declarado es acabar con el software que permitía alterar facturas ya emitidas. Lo bueno es que la adaptación la hace tu proveedor de software, no tú.
No lo confundas con la factura electrónica entre empresas
Son dos cosas distintas. Verifactu regula cómo se genera la factura; la factura electrónica B2B regula cómo se intercambia, en formato estructurado y a través de plataformas. Acabarán conviviendo, así que si vas a cambiar de sistema, elige uno que contemple las dos y no tengas que hacer el trabajo dos veces.
El consejo práctico: no lo dejes para el final
2026 es periodo de transición y se puede probar de forma voluntaria sin riesgo sancionador. Quien migre en la segunda mitad de este año lo hará con calma; quien espere al primer semestre de 2027 se encontrará a todas las asesorías y proveedores desbordados. Y si vas a tocar el sistema, aprovecha para ordenar de paso la trazabilidad entre facturas, pedidos y tu archivo documental de importaciones, que es un trabajo que se hace mucho mejor de una vez.