Hay una conversación que casi nunca se tiene antes del primer pedido y que debería tenerse siempre: quien paga cuando el producto falla dentro de dos años. Porque tu proveedor chino te habra dado, con suerte, tres meses de cobertura comercial, y tu cliente español tiene tres años de garantía legal.
Tres años, y dos de ellos con la carga de la prueba en tu contra
Desde enero de 2022 la garantía legal mínima de los productos nuevos en España es de tres años. Y hay un detalle igual de importante: el plazo en que se presume que el defecto ya existia al entregarse se amplio de seis meses a dos años con carácter general. Traducido a la práctica, durante ese tiempo es el vendedor quien debe demostrar que el fallo no venía de origen. Además, los repuestos deben estar disponibles diez años desde que el producto deja de fabricarse.
El 2% que hay que negociar en el primer pedido
La forma práctica de cubrir parte de esa asimetria no es discutir cada unidad defectuosa a diez mil kilómetros, sino acordar de antemano un porcentaje de reposición. Entre el 1 y el 3% de unidades adicionales sin coste en cada pedido resuelve la mayoría de incidencias sin abrir una reclamación. Es una clausula sencilla que conviene incluir en el contrato con el proveedor desde el principio, cuando todavía tienes capacidad de negociación.
Compra los repuestos con el primer contenedor
Es el consejo que más dinero ahorra en categorías técnicas. Pedir juntas, motores, placas o cables junto al pedido inicial cuesta una fracción de lo que costará pedirlos sueltos dentro de un año, y es lo único que te permite reparar en lugar de sustituir. Reparar siempre sale más barato que mandar producto nuevo, y además es lo que la ley empuja a facilitar.
Mete el número en la hoja de calculo antes de comprar
Estima una tasa de fallo realista para tu categoría, multiplica por el coste completo de cada incidencia y llevalo a tu calculo de margen. Cuando lo haces, algunos productos que parecian espectaculares dejan de parecerlo, y eso es justo lo que necesitabas descubrir antes de comprometer un contenedor. Es el mismo ejercicio de honestidad que conviene hacer al comparar importar frente a comprar a un mayorista, donde la postventa es precisamente una de las cosas que estas asumiendo tu.