El té tiene una virtud que casi ningún producto de marca propia comparte: China no es un intermediario, es el origen. Eso significa que tu marca puede contar una historia real sobre variedad, región y método de procesado, en lugar de inventarse un relato.
Pero es un alimento, y eso lo cambia todo
Aquí no hablamos de un accesorio con marcado CE. Aplica el marco europeo de seguridad alimentaria, con trazabilidad, capacidad de retirada y responsabilidad del operador. Y necesitas estar inscrito en el registro sanitario correspondiente antes de vender la primera caja.
El documento que decide el proyecto
El boletín de análisis de residuos de plaguicidas, por lote, de laboratorio acreditado y referido exactamente al lote que vas a importar. El té es un producto agrícola sujeto a límites máximos de residuos, y es donde se producen las alertas de esta categoría. Un proveedor que no lo tiene preparado no exporta a Europa con normalidad.
Y prevé el control en frontera
Determinados productos alimentarios de origen no comunitario están sujetos a controles reforzados con toma de muestras y análisis en el punto de entrada. Añade plazo y coste, así que hay que contemplarlo en el cronograma y no descubrirlo con la mercancía retenida.
Cuidado con lo que prometes en la caja
Atribuir al té propiedades de prevenir, tratar o curar enfermedades lo saca de la categoría de alimento y lo mete en otro marco por completo. Y las declaraciones de propiedades saludables solo pueden usarse si están autorizadas y cumpliendo sus condiciones. Es el mismo problema que explico en marcas de suplementos.
El envase es la mitad del producto
Lata, bolsa con cierre, caja de presentación, pirámides o filtros. En té, el envase comunica el posicionamiento más que la propia hoja, y es exactamente donde China aporta más: variedad de formatos, personalización total y precios que no tienen comparación. Eso sí, todo lo que toca el producto debe ser apto para contacto alimentario y llevar su declaración.
Y no olvides el canal regalo
Una parte importante de las ventas de té premium es para regalar. Eso convierte el estuche en un elemento comercial central y abre además el canal corporativo, que funciona muy bien en esta categoría igual que en botellas y termos.