Los radiadores tienen un dato que se declara de formas distintas según convenga, y comparar dos productos sin entenderlo es imposible.
La potencia sin salto térmico no significa nada
La emisión calorífica de un radiador de agua se mide en condiciones normalizadas con un salto térmico de referencia entre el agua y el ambiente. Dos radiadores solo se comparan si están declarados con el mismo salto y la misma norma de ensayo. Publicarlo te separa de quien solo pone una cifra grande.
Y en baja temperatura, la potencia se desploma
Es un punto crítico hoy: con bomba de calor el agua circula mucho más fría, y un radiador convencional puede quedarse muy corto. Con el auge de la aerotermia, saber qué emisores funcionan a baja temperatura es un argumento comercial de primer orden.
El ecodiseño filtra el producto eléctrico barato
Los aparatos de calefacción local tienen requisitos de eficiencia y de funcionalidades de control. Un radiador eléctrico sin termostato electrónico ni programación difícilmente los cumple, y buena parte del catálogo chino más económico está exactamente en ese caso.
Pide la documentación referida al modelo
No una declaración genérica de la fábrica. Y comprueba si tu producto requiere etiqueta energética con registro en la base de datos europea, que es obligación de quien introduce el producto en el mercado, igual que en climatización.
El toallero es la referencia con mejor rotación
Producto de baño con demanda constante, disponible en versión agua, eléctrica o mixta, y que se vende también en reformas puntuales sin tocar la instalación de calefacción. Es una buena puerta de entrada a la categoría.
Y cuidado con la estacionalidad
La venta se concentra en otoño e invierno, así que el stock debe estar antes de septiembre y la producción cerrada en primavera. Un radiador es voluminoso y ocupa almacén todo el año si no se vende en temporada, lo que hace el dimensionado del pedido especialmente delicado.