En un laboratorio, un instrumento que mide mal es peor que no tener instrumento: genera datos falsos con apariencia de válidos. De ahí que todo gire alrededor de un concepto.
La trazabilidad metrológica de la calibración
Significa que el valor medido puede relacionarse con patrones de referencia mediante una cadena documentada de comparaciones. Un laboratorio con sistema de calidad la necesita, y un certificado sin trazabilidad no le sirve absolutamente de nada.
Y define dos mercados distintos
Un instrumento sin certificado trazable puede venderse para uso educativo o industrial general, pero no a un laboratorio acreditado. Confundir ambos mercados en la ficha de producto genera devoluciones garantizadas.
El diagnóstico es otro marco
Los productos para diagnóstico in vitro tienen marco europeo propio, con clasificación por riesgo y evaluación de conformidad. Y el mismo instrumento puede serlo o no según la finalidad que declares, así que la descripción es determinante, como en productos sanitarios.
El material volumétrico tiene clases
Matraces, pipetas y probetas se fabrican en clases de exactitud normalizadas que deben ir marcadas junto con la capacidad y la temperatura de referencia. Usar material de clase inferior a la necesaria invalida la medida, por bien que se vea el producto.
Y el vidrio no es un vidrio cualquiera
Su tipo determina si aguanta el choque térmico y el ataque de reactivos. Es la diferencia entre material de laboratorio y cristalería con forma de laboratorio, y se detecta enseguida en el primer calentamiento.
El consumible es donde está el negocio
Puntas de pipeta, tubos, placas, guantes y papel de filtro son consumo diario en cualquier laboratorio. Y ofrecer el servicio de calibración periódica como complemento fideliza al cliente durante toda la vida del equipo.