Una cinta transportadora tiene puntos donde una mano puede quedar atrapada, y tiene un consumible que define el negocio a largo plazo. Empecemos por lo primero.
Los puntos de entrada de la banda
Donde la banda entra en tambores y rodillos es el riesgo principal del equipo, y donde se producen los accidentes graves. Deben estar protegidos con resguardos que impidan el acceso, y eso forma parte de la evaluación de riesgos de la directiva de máquinas.
Y el cable de parada perimetral
Permite detener la cinta desde cualquier punto de su recorrido tirando de él. En transportadores largos es la solución habitual y a veces exigible, porque una seta de emergencia en un extremo no sirve de nada si el accidente ocurre en el otro.
La banda define la aplicación
Hay bandas para contacto alimentario, resistentes a aceites, a abrasión, a temperatura o antiestáticas. Usar la incorrecta arruina la banda o contamina el producto. Y si transporta alimentos, la banda necesita su declaración de conformidad de contacto alimentario, requisito que se olvida constantemente.
Con inclinación, banda con tacos
Parece obvio y es un error frecuente: una cinta inclinada con banda lisa simplemente devuelve el producto. El perfil de la banda debe corresponder a la inclinación real de la instalación, y ese dato hay que preguntarlo al cliente antes de cotizar.
La unión de la banda importa en higiene
Grapada, vulcanizada o con cierre. En industria alimentaria la unión debe ser lisa y sin recovecos donde se acumule producto, con la misma exigencia de diseño higiénico que en maquinaria de envasado.
Y la banda es la renta
Se desgasta y se sustituye periódicamente. Una instalación con varias cintas genera reposición constante, y como una cinta parada detiene toda la línea, tener banda y rodillos disponibles convierte cada urgencia en una venta con margen.