Pides muestras a seis proveedores y descubres que el envío cuesta más que las muestras, que llegan en fechas distintas y que compararlas después es difícil.
Consolida en origen antes de enviar
Recibir todas las muestras en una dirección en China y mandarlas juntas en un solo paquete reduce drásticamente el coste frente a seis envíos independientes. Y además llegan a la vez, que es lo que permite compararlas bien.
Etiquétalas nada más recibirlas
Con el proveedor, la fecha y su cotización. A las tres semanas nadie recuerda cuál era de quién, y ese error invalida toda la comparación. Es el fallo más tonto y más frecuente de este proceso.
Mide, no valores
Calibre y báscula, contrastando cada dato con lo que declararon en la cotización. Revela enseguida quién describe con precisión y quién adorna, que es información sobre el proveedor tanto como sobre el producto.
Pacta la deducción del primer pedido
Es práctica habitual que la fábrica descuente el coste de las muestras del primer pedido. Conviene dejarlo por escrito de antemano, porque después se olvida con facilidad.
El plazo de la muestra anticipa el de producción
Quien tarda tres semanas en mandar una muestra difícilmente cumplirá plazos de producción. Es un dato gratuito sobre cómo será trabajar con ellos, y conviene anotarlo junto a la evaluación del producto.
Y úsalas durante semanas
Los defectos de durabilidad no aparecen en el primer minuto. Usar el producto como lo usará tu cliente, durante días, revela lo que ninguna inspección visual detecta, y es lo que separa esta fase de la muestra de preproducción.