Te reciben, te dan té, te enseñan la nave y te presentan el producto. Dos horas después te vas con buena impresión y sin apenas información útil, porque la visita estaba guionizada.
Mira qué se está produciendo ahora mismo
Es lo más revelador de toda la visita y no se puede preparar. Si lo que sale de las líneas se parece a tu producto, buena señal. Si están fabricando algo completamente distinto, probablemente subcontraten lo tuyo, con todo lo que eso implica en control.
Pide ver el producto rechazado del día
Es una petición inocente que dice muchísimo. Una fábrica seria tiene una zona identificada de producto no conforme y te la enseñará sin problema. Si no existe esa zona, el rechazo se está mezclando con la producción buena, y esa es tu respuesta.
Los registros de control valen más que la mesa
Muchas fábricas afirman tener control de calidad y lo que tienen es un puesto vacío. Pedir hojas de control cumplimentadas de producciones anteriores demuestra si el sistema funciona siempre o solo cuando hay visita.
Pregunta qué subcontratan
Todas las fábricas subcontratan algo. Una respuesta honesta sobre qué y a quién es una excelente señal de transparencia; negarlo todo es justo lo contrario, y conecta con lo que explico en distinguir fabricante de intermediario.
Y cómo gestionan un cambio de componente
Es la pregunta que revela si te avisarían o lo sustituirían sin decir nada. El cambio silencioso de materiales es el problema más caro de esta relación, y la respuesta a esta pregunta te dice mucho antes de que ocurra.
El almacén de materia prima habla
Revela si compran volumen y trabajan de forma continua o si producen comprando material cada vez, lo que alarga plazos y añade incertidumbre. Es uno de esos detalles que nadie te enseña porque nadie los pide ver.