Los equipos inverter han abaratado la soldadura y China fabrica la mayoría. Hay un dato en la ficha técnica que decide si la máquina sirve para un taller o solo para bricolaje, y es justamente el que más se manipula.
El ciclo de trabajo, y a intensidad máxima
Indica cuánto tiempo puede soldar la máquina de forma continua sin sobrecalentarse. El truco de los catálogos es declararlo a intensidades bajas, donde cualquier equipo aguanta, y no a la intensidad máxima del titular. Pregunta siempre el ciclo a la intensidad que anuncias, y a temperatura ambiente realista.
Un soldador que para cada dos minutos no trabaja
Esa es la consecuencia práctica. Un ciclo insuficiente convierte un equipo barato en inservible para uso profesional, y genera una devolución garantizada. Publicar el dato honesto te diferencia en un sector donde casi todos exageran.
Los inverter dan guerra electromagnética
Generan perturbaciones importantes, así que los ensayos de compatibilidad electromagnética no son un trámite en esta categoría: son un requisito con consecuencias reales si el equipo interfiere en la instalación del cliente. Súmalo a la seguridad eléctrica específica de equipos de soldadura por arco.
La careta que vendes también es EPI
Es el descuido más común. Caretas de oscurecimiento automático, guantes y mandiles son equipos de protección individual con su propia certificación, y muchos importadores los venden sin comprobarla. Aplica todo lo de importar EPI.
Y el negocio, como siempre, en el consumible
Toberas, puntas de contacto, electrodos de tungsteno, hilo y varillas se gastan cada semana. Un taller compra una máquina cada muchos años y consumibles constantemente. Es la misma dinámica que en abrasivos y discos de corte, y suelen ser el mismo cliente.