El ciclismo ha crecido enormemente y con él la red de talleres que necesitan componentes cada día. Recurrencia excelente, y una división que hay que tener clarísima antes de montar el catálogo.
Hay piezas cuyo fallo es una caída
Horquillas, potencias, manillares, tijas, bielas, frenos y ruedas. Su rotura suele ser repentina y catastrófica, a velocidad. Para esos componentes hay que exigir informes de ensayo de fatiga de laboratorio referidos al modelo exacto, y sin eso yo no tocaría esa parte del catálogo.
Y hay un mercado enorme en lo no crítico
Sillines, puños, portabidones, guardabarros, portaequipajes, luces y accesorios. Demanda constante, exigencia manejable y excelente rotación. Es por donde construiría el negocio antes de plantearme componentes estructurales.
El casco es EPI, con organismo notificado
Requiere examen de tipo y su certificación verificable. Un casco que no protege es peor que no llevarlo, porque genera falsa sensación de seguridad. Aplica todo lo que explico en importar EPI, sin excepciones.
Los estándares conviven y complican todo
Diámetros de tija y manillar, anchos de buje, tipos de eje, medidas de pedalier, anclajes de freno de disco. El sector tiene múltiples estándares simultáneos y una pieza que no encaja es inservible aunque sea excelente. Publicar las compatibilidades exactas es lo que hace útil tu ficha.
Tu base de datos vale tanto como el producto
Un mecánico busca por compatibilidad, no por nombre bonito. Montar bien esa información es tanto trabajo como encontrar la fábrica y es exactamente lo que separa a quien vende de quien solo tiene stock, igual que en recambios de automoción.
El desgaste es tu renta
Cadenas, casetes, pastillas, cámaras, cubiertas, cables y fundas se sustituyen constantemente. Un taller que confía en tu suministro compra cada semana durante años, y el auge de la bicicleta eléctrica ha aumentado el gasto medio en mantenimiento de forma notable.