La ficha de producto es el documento más subestimado del negocio. Ahí se decide si el cliente compra, ahí se generan la mitad de las devoluciones y ahí es donde un importador comete, sin saberlo, la mayoría de sus incumplimientos.
No traduzcas el catálogo del proveedor
Es el consejo que más veces doy sobre este tema. Los catálogos de fábrica están escritos para captar compradores, con potencias infladas y atributos que nadie ha ensayado. En el momento en que traduces eso y lo publicas, esa afirmación es tuya. Usa su ficha técnica como fuente de datos, verifica lo importante contra el informe de ensayo, y escribe tú el texto.
El mínimo obligatorio, que además te lo pide el marketplace
Tus datos como operador responsable en la Unión, la identificación del modelo, las advertencias de seguridad y la información específica que exija la categoría. No es solo cumplir: los marketplaces verifican estos datos y suspenden listados sin avisar, como comento al hablar del reglamento de seguridad de los productos.
Cuidado con lo ecológico y con lo que cura
Dos terrenos donde una frase bienintencionada te mete en problemas. Las afirmaciones ambientales genéricas están cada vez más vigiladas, y cualquier mención terapéutica convierte un producto de consumo en otra cosa a efectos legales. Lo concreto y verificable, además, convence más que el adjetivo.
El dato que falta es una venta perdida
En producto técnico, no indicar una medida, una compatibilidad o una potencia real hace que el cliente no compre o que compre y devuelva. Lee las preguntas y las reseñas negativas de tu categoría, que son un mapa gratuito de las dudas reales, igual que sirven para analizar si un nicho está saturado, y respóndelas en la propia ficha.
Y convierte tu documentación en argumento
Si tienes el expediente en orden, dilo. Ofrecer la ficha técnica descargable y mencionar la conformidad del producto te separa del vendedor que solo tiene fotos bonitas, y en canal profesional eso pesa más que veinte céntimos de diferencia. Es rentabilizar comercialmente un trabajo que ya has pagado.