Encuentras el producto en 1688 a un precio excelente y entonces aparece el problema que casi nadie explica: ese vendedor no exporta. Y no es que no quiera, es que probablemente no puede.
Exportar en China requiere habilitación
No cualquier empresa china puede exportar: hace falta estar habilitado para el comercio exterior y realizar el despacho de exportación correspondiente. Muchos vendedores de 1688 son talleres o distribuidores que venden al mercado interno y sencillamente no lo están. Por eso entre su almacén y tu contenedor tiene que haber alguien más.
Quien exporta no será el vendedor que viste
En tu factura comercial figurará una empresa china habilitada que actúa como exportador de registro, no el taller de 1688. Es perfectamente normal y no es una irregularidad. Pero conviene entenderlo para no sorprenderse cuando la aduana pregunte, y sobre todo para que la documentación sea coherente.
El recibo de la plataforma no vale
Es el error documental más habitual. El comprobante interno de 1688 es el justificante de una compra nacional china, no una factura de exportación. Tu aduana necesita una factura comercial con datos completos de ambas partes, descripción precisa, cantidades, precios unitarios, divisa e incoterm, como detallo en cómo pedir cotizaciones comparables.
Que el pago y la factura coincidan
Este es el punto que más problemas evita en una comprobación de valor: tu transferencia debería ir a la misma empresa que figura como vendedor en la factura comercial. Cuando pagas a una entidad y la factura la emite otra sin relación acreditable, justificar el valor declarado se complica bastante.
El punto de recepción en China es tu control de calidad
Es la ventaja que casi nadie aprovecha. Cuando los pedidos llegan a una dirección en origen, es la única oportunidad de comprobar que lo recibido es lo pedido antes de pagar un flete internacional. Y de reforzar el embalaje, porque un vendedor del mercado interno no prevé cinco semanas de barco.
Por eso 1688 se compra con apoyo local
Negociar en chino, pagar con cuenta china, recibir, comprobar, consolidar, despachar y emitir la documentación son cinco piezas que un comprador extranjero no puede resolver solo. Es exactamente el trabajo que detallo en cómo comprar en 1688 desde España.
Esa pieza intermedia que falta la cubre un agente de compras que opere en China.